Ir al psicologo

Ir al psicólogo, ¿Cómo es?

Hoy traemos a nuestro blog algo diferente, mucho más valioso para nosotros que cualquiera de nuestros artículos, que no decimos que no lo sean. Pero cuando una paciente es capaz de hacer esta definición de lo que supone para ella ir al psicólogo, sólo merece, además de elogio, un enorme orgullo. Y que tenga la generosidad de compartirlo con el mundo más aún. Si eres sensible, prepara pañuelos, nosotras la hemos leído ya mil veces y nos sigue poniendo los pelos de punta. Gracias, gracias, … ¡GRACIAS!

Con tod@s ustedes… El testimonio íntegro sin cambiar absolutamente nada de una nuestras pacientes llamada Marta.

Qué es para mí «ir al psicólogo»

Un terapeuta es alguien que te da un lugar seguro para que te expreses libremente, que te escucha con y desde el corazón y, lo mejor, sin juzgarte, que te acompaña en tus días más malos preocupándose y apoyándote y celebra con una bonita sonrisa tus éxitos, como si fuesen los suyos propios.

Está ahí a tu lado, caminando contigo en silencio, guiándote, alumbrando tu camino, dándote las pautas para que descubras por ti mism@ las respuestas que están dentro de ti. Te aconseja desde el respeto y el cariño pero nunca te impone nada. Seca lágrimas y da abrazos que te llenan de fuerza y calma. Lo mejor son esos abrazos que no son físicos, a veces basta una simple mirada o una sonrisa cómplice.

Sesión tras sesión se va creando una bonita relación de confianza, donde en muchas ocasiones sobran las palabras y para mí esa sensación es de lo mejor. Ir a terapia, o “al psicólogo” como le solemos llamar, es sinónimo de salud, de crecimiento, de mejora, de inconformismo y unas ganas bien bonitas de aprender a vivir de forma sana.

Cuando nos duele la muela, vamos al dentista. Cuando tenemos un problema a nivel emocional, algo que no sabemos gestionar, ahí están ellos para ayudarnos. A veces la respuesta es fácil, sólo que estamos tan cegados en nosotros mismos que somos incapaces de verla.

Podría contar mil y una anécdotas que mi psicóloga y yo vivimos en nuestras sesiones. Como en la vida misma, hay ratitos de todos los colores. A veces salgo riéndome a carcajadas y otras llorando lo más grande. De otras sesiones salgo enfadada y molesta, no sé muy bien con qué ni con quién, y de otras tantas, tranquila y a gusto, sin más. No pasa nada. Cada paso es necesario, sea de la forma que sea, lo importante es seguir caminando, seguir avanzando.

A veces podemos caminar solos pero si en algún momento de nuestra vida sentimos que necesitamos ese apoyo, ahí están ellos, que nos escuchan, que hacen nuestra vida mejor desde el cariño y el respeto más especial.

Gracias a tantos profesionales de la salud mental y en especial, por supuesto, gracias a mi psicóloga por tanto. Siento que todo lo que estoy trabajando con ella va a ser parte de mi vida siempre. Y eso me hace tan feliz!!

Sé que hoy vivo mejor, de una forma más sana, gracias a que me decidí a cambiar aspectos de mi vida que me hacían daño. Si, la verdad, dar el paso de pedir ayuda no es fácil pero es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Lo aseguro.

Hoy me siento especialmente agradecida y afortunada y por supuesto, con muchas ganas de seguir mejorando, creciendo y aprendiendo mientras disfruto de mi camino desde la calma y con una sonrisa sincera y bien bonita.

Gracias de corazón 🙂

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba

Estamos utilizando en nuestra web cookies propias y de terceros con las que mejorar tu experiencia. Si continuas navegando, consideraremos que las estás aceptando. +info